Son muchas las ocasiones en las que los diferentes protagonistas de la autopublicación se preguntan si este término es correcto o si la natural evolución de los tiempos nos traerá uno más acorde a la realidad literaria a la que define.

En la Editorial EdítaloContigo hemos tratado este tema en multitud de espacios, trabajos y labores de edición. Hasta ahora, aunque todo está abierto a la creatividad que viene del talento, pensamos que el término AUTOPUBLICACIÓN es el mejor de cuantos se usan habitualmente. AUTOPUBLICAR un libro supone que un autor o autora pide a una editorial que desarrolle los procesos profesionales que sean necesarios para realizar una edición de calidad de la obra propuesta.

Sin embargo, un escritor no podría autoeditar su propia obra, a no ser que conozca y domine la labor de edición. De hecho, ese es uno de los grandes problemas de la autopublicación, que muchas obras no se editan antes de ser publicadas. Editar un texto incluye corregirlo, realizar los filtros y pruebas oportunos hasta que un editor profesional da su visto bueno a la impresión.

No es justo unificar dentro de la autopublicación aquellas ediciones que se han impreso a partir de un archivo Word simplemente con una corrección digital y maquetados mediante una plantilla, que aquellas otras cuyo proceso de edición dura meses de duro trabajo con los textos, los diseños y la impresión.

Esta es nuestra tarea en la Editorial EdítaloContigo, una apasionante tarea que cuida cada detalle de nuestras obras para que sostengan la dignidad literaria que los manuscritos y sus autores merecen.

Y por supuesto, no queremos olvidar el respeto que merecen los lectores que compran estas obras, pues han de llegar a ellos sin erratas y con la máxima belleza y hechura literaria.