Es indudable que los textos recogidos en un libro no solamente transmiten sensaciones e historias por lo que cuentan, sino también por la forma en la que están presentados. Por eso, es imprescindible que la maquetación del libro sea profesional y de calidad, porque va a tener una gran parte de responsabilidad en la decisión final del comprador, a la hora de adquirirlo.

La maquetación es la tarea de disponer el conjunto de todos los elementos que se deben imprimir dentro de un espacio determinado, de forma que sea perceptible un equilibrio estético. Al editar un libro, el proceso de maquetación debe de ser cuidadoso, con el fin de buscar y eliminar las posibles erratas, comprobando aspectos como que no existan líneas sueltas al principio o final de las páginas (las llamadas líneas huérfanas y líneas viudas). Los cortes de palabras que no se recojan enteras en las líneas también tienen que ser cuidadosamente corregidos, para que sigan correctamente las normas ortográficas y las fuentes de letras deben ser elegidas con criterio. Asimismo, en la maquetación también se deciden aspectos de diseño en la presentación exterior.

En la maquetación hay una serie de elementos trascendentes, como son la tipografía, el tamaño de la letra, interlineado e interletrado:

– La tipografía es el tipo de letra que conformará todo el texto recogido en el libro. No solo se busca un efecto estético adecuado, sino que la lectura sea más fácil cuando se trata de textos largos.
– El tamaño de la letra tiene una importancia visual clave, acorde con el tamaño que tenga el libro.
– El interlineado consiste en la separación existente entre las diferentes líneas y debe tener en cuenta que no se produzca un exceso de separación (páginas pobres) o que esa separación sea demasiado mínima (sensación agobiante).
– El interletrado es la separación existente entre las diferentes letras de cada palabra y también debe controlarse para que ese espacio no sea excesivamente escaso, pues resultaría bastante complicado de leer.

Ante la importancia de este trabajo, a la hora de editar un libro resulta una excelente opción contar con un servicio de edición integral, dotado de profesionales expertos en diferentes aspectos de la edición, así como filólogos y otro tipo de especialistas, que consigan la mejor calidad en lo que finalmente va a ser publicado, conociendo y manejando los programas más avanzados que se utilizan comúnmente en maquetación.