Entrevista a Leiza G., autora de ¡Detente! en sincronia.org

Entrevista a Leiza G., autora de ¡Detente! en sincronia.org

“Necesitaba que la sociedad supiera qué hay realmente tras el abuso sexual infantil”.

¡DETENTE! es la historia de mi vida, así que lo único que tuve que hacer fue plasmar en papel mi vida, mis horrores, mis miedos, mis deseos y temores. Yo no tengo que ajustar cuentas con nadie, ya de ello se encarga la propia vida. No guardo rencor ni dolor porque eso me impediría seguir adelante. Muchas familias saben lo que hay en sus casas y lo tapan por vergüenza o porque no saben cómo afrontar estos problemas.

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Leiza G. – Palabras de una escritora

Leiza G. – Palabras de una escritora

Hace tiempo se me pasó por la cabeza la idea de escribir un libro. Un libro muy especial, pues era la historia de mi vida. Esta idea me rondó por la cabeza durante un tiempo hasta que, al fin, decidí plasmar en las hojas de papel mi vida, mis sentimientos, mis sueños, deseos y temores.

Cuando la primera parte ya estuvo hecha, llegaron todas las dudas: ¿y ahora qué?, ¿qué hago con esto?, ¿dónde lo llevo?, ¿cómo lo llevo? y lo más importante para mí ¿a quién se lo llevo?

Estuve ojeando los libros que tengo en casa para ver las editoriales que los habían publicado, todas ellas editoriales con renombre que nada querían saber de un libro escrito por una persona desconocida en la sociedad. Buscando, buscando, di a parar con editoriales de autoedición. Contacté con ellas y me asombró el poco apego que mostraban por el contenido del libro. Lo importante para ellas era saber de cuántas hojas constaba el libro para saber lo que costaría publicarlo y si les saldría rentable. Ni siquiera preguntaban sobre lo que trataba, eso a ellos les daba igual. El destino me puso en contacto con una editorial que me dijo que ellos no trataban este tipo de libros pero que sí conocían a unas personas que podrían hacer algo por mí. Esas personas son Paco y Nieves, de la Editorial EdítaloContigo, así que me puse en contacto con ellos y les mandé mi manuscrito sin esperanza alguna. Pasaron los días y no supe nada de ellos, por lo que pensé que no les interesaba, pero cual fue mi sorpresa cuando me llamó Paco disculpándose del tiempo que había pasado porque se habían estado leyendo mi manuscrito. Me quedé atónita, porque, de momento, habían gastado un tiempo precioso en leer algo sin importarles si luego lo publicarían o no, para ellos lo primordial era saber de qué estábamos hablando, hecho que me agradó muchísimo pues me demostraron que no solo vieron números, ganancias o posibles pérdidas, vieron más allá de todo eso.

Estas personas, maravillosas para mí, se han involucrado desde el minuto uno y a fecha de hoy, que ya está publicado, se siguen involucrando. Estas personas me han aconsejado en todo momento, y siempre pensando en mi bien y en la buena divulgación del libro. Es verdad que podrían haberlo corregido, maquetado y editado, dármelo en la mano, haber cobrado sus mínimos honorarios y ¡hala, ya está!, ahora a buscarte la vida. Pero no han hecho nada de todo eso; han seguido aquí, conmigo y todavía siguen, sabiendo que ellos ya poco tienen que ganar conmigo, pero aquí están, y me consta que no solo lo han hecho conmigo, lo hacen con todos los que llamamos a su puerta con un sueño entre las manos y ellos lo hacen realidad. Al equipo que forma EDITORIAL EDITALOCONTIGO, les doy las gracias por ser como son y porque gracias a ellos ¡DETENTE! ya está en las librerías.

Leiza G.

Entrevista a David Pallás

Entrevista a David Pallás

1.- ¿Cómo es el proceso creativo de un escritor que además ha de plasmar en dibujos lo que quiere transmitir?

A mí siempre me ha gustado mucho escribir y he participado en varios concursos de narrativa. Pero ésta vez, el proceso fue al revés. No comencé a través de un texto. Lo que primero surgió ante mí fueron imágenes. De hecho, la primera ilustración que realicé es una en la que el personaje de Santi aparece él solo, junto a un árbol, en “su lugar especial”, pensando. Esa imagen tuvo tanta fuerza dentro de mí, que funcionó como motor para el resto de la historia. Y sí que tenía la idea de lo que quería contar, pero la historia se iba formando conforme seguían apareciendo imágenes en mi cabeza. De hecho, creo que muchas de las ilustraciones tienen la información suficiente como para que entendiésemos la historia sin un texto.

Lo he vivido con bastante entusiasmo. Creo que es muy bonito poder poner a tus palabras imágenes creadas por ti. Tal vez si hubiese sido el autor de sólo una parte, no me habría involucrado tanto con los personajes y sus mundos.   O no sé, tal vez sí. Ha sido una entrega completa, y para mí eso ha sido maravilloso.

2.- Háblanos de Los príncipes morados, ¿por qué ese título?, ¿qué nos vamos a encontrar en su historia?

El título de Los príncipes morados viene por varias cosas:

La primera de todas es porque estoy un poco harto de las etiquetas y las generalizaciones. ¿Por qué los Príncipes tienen que ser azules? Cuando alguien es un chico se utiliza el color azul, y si es chica el rosa. Y como algo peyorativo se utiliza el rosa para hablar del color de los hombres homosexuales, como si fuesen hombres-mujer. Creo que hay demasiadas mezclas de conceptos por incultura e intolerancia. Primero, ¿identificarte con un color te define? ¿El rosa es un color femenino y el azul masculino? ¿Por qué hay que ser un color u otro? Yo soy yo, con mis matices. Y de ahí me vino la idea de utilizar un color mezclado, un color que pudiese darnos la unión del rosa y azul. Un príncipe morado, con su tonalidad propia y su mundo original y completamente distinto al de cualquier otra persona.

Y el tema de hablar de príncipes, también es porque mi libro preferido es “El Principito”, y quería hacer algún guiño a éste. Es un libro que ha marcado mi vida y que he leído mil veces. Y en cierto modo, quería que los personajes de mi cuento tuviesen una pizca de la inocencia y la bondad de este pequeño viajero espacial. Y porque además, los príncipes parece que sólo pueden utilizarse en la vida heterosexual. A ver si vemos ya una película de Disney por ejemplo con dos príncipes enamorados, que ya va haciendo falta…

En esta historia nos vamos a encontrar con la vida de sus dos protagonistas: Santi e Ismael. Haremos un repaso desde su infancia hasta su época adulta. Podremos acompañarlos por las dificultades de la niñez, el bulling, la falta de tolerancia, las dudas de identidad… Así hasta convertirse en dos jóvenes que poco a poco han comenzado a aceptarse (uno más que otro) y que comienzan a construir su mundo, lleno de decepciones hasta el momento. En ese punto de la historia se conocerán Santi e Ismael y pasaremos a vivir junto a ellos su historia, que en resumidas cuentas es la misma que la que todos vivimos (amor, ilusión, celos, discusiones, reconciliaciones, planes de futuro…). En resumidas cuentas, Los príncipes morados, es un viaje por la vida de estos dos personajes, que aman, sienten y sufren… igual que tú y yo.

3.- ¿Cómo es el proceso en el que un autor pasa de trabajar en la soledad de sus creaciones a ser un escritor publicado?

Aún no lo sé muy bien… La verdad es que ahora siento un poco de vértigo. Miro atrás, y veo todo el trabajo que ha habido durante estos casi dos años, todo el esfuerzo, todo el aprendizaje que ha supuesto… Me emociona. Además es bonito ver mis primeros bocetos y la evolución que han sufrido, gracias sobre todo al trabajo y al mayor conocimiento de mis personajes. Al principio eran mucho más “manga” (que era la técnica que más dominaba, ya que me he pegado dibujando personajes de colecciones manga desde niño), y ahora han pasado a ser dibujo más realista en muchos momentos (sin perder ese toque que tenían en un principio).

Lo que sí he querido diferenciar mucho es el tipo de ilustración entre la etapa de la infancia y la de la vida adulta. La etapa infantil es mucho más simpática, más sencilla, amable… La etapa adulta cambia el tipo de trazo, la estética de los personajes es más realista…

Y como digo, después de tanto trabajo, ver que por fin se va a publicar da mucho vértigo. Recuerdo que cuando finalmente comencé en esta etapa de edición, y tenía claro que se iba a publicar, me dio una especie de locura y comencé a rehacer muchas de las ilustraciones, porque nunca me parecían suficientemente bien para mostrar a todo aquel que quisiese leerlo. Es un poco la inseguridad de si gustará, si será suficiente… Además como llevo ya un tiempo en algunas redes sociales promocionando y hablando del cuento, siento que hay ganas de leerlo por parte de bastantes personas, y aparece en mí un sentimiento como de responsabilidad para no decepcionar sus expectativas. Y bueno, ¡espero que no sea así!

4.- ¿Cómo estás experimentando la edición de tu novela gráfica? ¿Qué destacarías desde el inicio?

Con mucha ilusión. Eso lo resumiría todo. Mucha ilusión desde la primera vez que hablé por teléfono con Paco Melero y me comentó que había visto las ilustraciones del portafolios que les envié y que le habían parecido preciosas. Me acuerdo muy bien de esa frase, porque fue un momento muy especial para mí. Ahí es cuando pensé por primera vez con seguridad, “David, vas a cumplir el sueño de sacar tu cuento a la calle”. Y bueno, la verdad es que todos los compañeros de EdítaloContigo están siendo increíbles conmigo, derrochando amabilidad y cercanía, y haciendo muy buen trabajo. La verdad es que un trato así ayuda mucho para sentirse seguro en un proceso que de por sí da tanto miedo.

Y estas semanas están siendo muy emocionantes, con muchos nervios y bastante colapsado de curro, pero muy contento. Llevo desde niño fantaseando con poder hacer mi propio cómic, o una novela… Y por fin lo veo como una realidad. Así que estoy todavía un poco en estado de shock, pero disfrutando cada momento que me ofrece este proceso.

Además también quiero destacar lo increíble que es sentir el apoyo que me están dando desde el principio muchas personas con “Los Príncipes Morados”. Y muchos sí que son familia o amigos, pero otros muchos no. Y es esto lo que más me impresiona, que alguien sin conocerte pueda brindarte tanto apoyo y calor por el hecho de conectar con tu obra. Es algo maravilloso.

5.- Háblale al lector que te está escuchando sobre la oportunidad de poder tener en su biblioteca tu fantástico cuento.

Nunca he sabido venderme… Me cuesta un poco decir por qué alguien debería tener “Los Príncipes Morados” o no. Sólo puedo decir que creo que es un cuento necesario en los tiempos que corren. Últimamente estoy muy sensibilizado con todas las injusticias y barbaridades que se está haciendo a algunas personas por el sólo hecho de ser homosexuales. Esto no puede continuar. Tiene que haber alguien o algo que frene tanta inhumanidad. ¿Merece alguien vivir menos que otra persona por amar a un individuo de su mismo sexo? ¿No ama de la misma manera? Cuando te cuenta esa persona qué tal le ha ido en el trabajo, cómo ha dormido, qué hizo ayer por la tarde… ¿Es distinto a lo que puedes contar tú? ¿De verdad hay gente que sigue pensando que hay alguna diferencia? Los labios de una mujer que besan a otra mujer, son los mismos que besarían a un hombre, ¿pero el beso da asco o provoca rechazo dependiendo del sexo que tenga la persona que tienes enfrente? Me parece tan absurdo, me da tanta rabia… Esta es una de las cosas que me motivó a hacer esta historia. La intolerancia. Las ganas de acabar con ella. Ofrecer algo que hiciese conocer a dos personajes que nos muestran que todos somos iguales, da igual el sexo, raza, condición… Son tópicos pero a día de hoy sigue sin cumplirse. Y sigo recibiendo miradas extrañas de personas al verme dibujar dos hombres besándose, por ejemplo. Falta mucho trabajo por hacer. Y por ello existe este cuento, para hablar de la intolerancia, del amor, del bulling, de conocerse a uno mismo, del VIH, de los celos, del miedo a estar solo…

Además, otro de los motores de “Los Príncipes Morados” fue la idea de contar una historia que pudiese leer público adolescente y se sintiese identificado (ya que para infantil sí que hay muchos cuentos, pero se quedan cojos para los adolescentes; y para adultos hay mucho material homosexual, pero la mayor parte suele ser muy explícita para ellos). Por eso, ya que yo eché en falta en mi adolescencia algún personaje homosexual en los cómics que me leía, para poder sentirme identificado, me gustaría que aquí tuviesen una herramienta que les ayudase a comprenderse mejor y descubrir que no están solos y que hay muchas personas que sienten igual.

Como tú, y como yo…

The making of “El pequeño don”

The making of “El pequeño don”

Es difícil explicar cómo surge El Pequeño Don.

Aunque el cuento es corto, el proceso ha sido largo.

Nace, como no podía ser de otro modo, de la  observación y la reflexión. Y, básicamente, preguntándome qué es lo que podía hacer ahora que dispongo de tiempo y las obligaciones familiares y laborales me lo permiten. Así que me apliqué mi propio cuento, tantas veces repetido. En los años que trabajé como educadora, con niños y adolescentes, en numerosas ocasiones me preguntaron qué es lo que debían hacer. Mi respuesta siempre fue la misma: “haz aquello que te guste, busca tu Don, y ,en la medida que puedas, dedícate a ello”. Explicaba a los chicos que todos nacemos con unas potencialidades “un don” que hay que desarrollar con esfuerzo y constancia… ¿Acaso no sabes lo que te gusta? ¿Qué te entusiasma hacer?…

Cuando era pequeña en mi casa no había un sólo libro. Sin embargo, lo que más me gustaba era leer. Siempre pedía cuentos en Reyes y me aprendía de memoria, de tanto leerlos, los textos que aparecían en mis libros de lengua y literatura. Lamentablemente, desoí esa llamada temprana y siempre que tenía opción elegía las Ciencias, de hecho estudié Biológicas un tiempo. En fin, El Pequeño Don es mi propia búsqueda. Tenía que empezar escribiéndolo  para reencontrarme, y así lo hice.

Empecé a  tirar de un cabo muy pequeño para desenredar una madeja que no sabía si podía ser corta o larga.

Tomé el pomo de una de las puertas que se presentaban ante mí y abrí. Traspasé el umbral y ahora me encuentro en un mundo con el que apenas me atreví a soñar.

Todo este proceso hasta que, por fin, llegó el día en que se materializó un sueño y pude tener en mis manos “El Pequeño Don” es como despertar a una vida inesperada.

Solo espero que camine, no importa si deprisa o pausadamente, si el camino a recorrer  es  corto o largo, y avivar, en algún lector anónimo, una emoción. Un proyecto muy ambicioso, sin duda.

Luisa María López Martín